El Consejo de Derechos Humanos de la ONU (CDH) recientemente examinó la situación de los derechos humanos cubanos a través del Examen Periódico Universal (EPU). El CDH notó  avances positivos en la igualdad de género y en el acceso a la educación. Sin embargo, el CDH se notó preocupado por las restricciones contra la libertad de expresión y el acceso a internet en la isla. El UN Watch y otras organizaciones han cuestionado la veracidad del EPU cubano, y han alegado que Cuba manipuló el EPU para ocultar el verdadero alcance de sus violaciones de los derechos humanos.

El EPU es un mecanismo mediante el cual el CDH revisa la situación de los derechos humanos en cada país miembro de la ONU cada cuatro años. El Grupo de Trabajo sobre el EPU efectúa el examen, y está compuesto de los cuarenta y siete miembros del CDH. El examen está basado en los siguientes tres documentos clave: (1) un informe nacional preparado por el estado examinado; (2) una compilación de información pertinente de la ONU referenciándose a varios tratados de derechos humanos, órganos de la ONU, e informes de expertos independientes, y (3) un resumen preparado por la ONU de información facilitada por otros participantes pertinentes, tal como ONGs y organizaciones de derechos humanos nacionales. Estos documentos forman la base de un diálogo interactivo de tres horas entre el estado examinado y los miembros del Grupo de Trabajo. Durante el diálogo los miembros del Grupo de Trabajo y estados miembros de la ONU pueden plantear preguntas y hacer recomendaciones al estado examinado. Otros participantes pueden atender el diálogo, pero no pueden hacer preguntas o recomendaciones. Al final, un resumen de los procedimientos es preparado y presentado antes el CDH para su aceptación. Los  participantes interesados tienen la oportunidad de hacer comentarios durante el proceso de aceptación.

La organización UN Watch publicó un reporte el 1ero de mayo de 2013, en el cual indicó  que Cuba interfirió con el proceso de exanimación mediante el uso estratégico de cientos de ONGs fraudulentas para “sabotear”  la compilación de información facilitada por ONGs, convirtiendo la compilación en “propaganda pro-Castrista.” La mayoría de estas ONGs son inexistentes o son simplemente peones del régimen cubano o sus aliados. Aunque el resumen de la ONU contiene informes de ONGs genuinas, estos reportes son eclipsados  por la gran cantidad de informes fraudulentos. El EPU cubano recibió 454 informes de ONGs. UN Watch comparó esta cifra con aquellas encontradas en los últimos veintiocho EPUs, y encontró que Canadá, el país que tiene el índice más alto  de informes de ONGs, cuenta con sólo cuarenta y ocho informes. Como resultado, la compilación de información facilitada por ONGs consistió en gran medida de conclusiones positivas sobre la situación de los derechos humanos en Cuba. Cuba recibió 292 recomendaciones durante su examen, aprobando de 230. Las organizaciones Amnistía Internacional, UN Watch, y Jubilee Campaign denunciaron a Cuba durante el proceso de la aceptación de su EPU. Las organizaciones expresaron preocupaciones sobre violaciones de la libertad de religión, acosos de periodistas y activistas, y detenciones arbitrarias en la isla. Adicionalmente, un representante de la Jubilee Campaign denunció la manipulación cubana del EPU, y su práctica continua de represión ideológica. Sin Embargo, el CDH aprobó el EPU cubano el 20 de septiembre de 2013. La aprobación de este dudoso EPU interfiere con uno de los pocos mecanismos disponible para corregir las violaciones de los derechos humanos en Cuba. El EPU le dio al pueblo cubano la oportunidad de expresar sus dificultades en un escenario internacional, pero las acciones del gobierno cubano pudiesen silenciar las voces de las víctimas y los defensores de los derechos humanos en la isla.