Comisionados: Francisco Egulgren, Paulo Vannuchi, Esmeralda a. De Trotino

Peticionarios: Brujula Intersexual, México / Justicia Intersex, Argentina / MULABI Espacio Latinoamericano de Sexualidades y Derechos, Costa Rica / InterACT, EE.UU.

Estado(s): Todos los Estados miembros

Los Peticionarios, en una audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) el 20 de marzo del 2017, abogaron por una mayor protección de los derechos de las personas intersexuales, específicamente poniendo fin a la práctica forzada de la identidad de género al nacer. Los Peticionarios argumentaron que las personas intersexuales en los estados miembros son casi invisibles, son presionadas por los médicos y la sociedad en general para “normalizarse.”

Todos los Peticionarios en la audiencia eran personas que se identificaban como intersexuales y que anteriormente eran objeto de discriminación por parte de los profesionales médicos. Los Peticionarios compartieron sus historias personales de trauma psicológico y los procedimientos médicos forzados. Un tema que permaneció en todos los testimonios fue que la asignación de género no está determinada por los niños que son intersexuales. Son los padres y los médicos que presionan y obligan a los niños intersexuales a someterse a procedimientos médicos irreversibles.

Estos procedimientos médicos tienen un efecto psicológico debilitante sobre las personas intersexuales. Muchas personas intersexuales que han sido sometidas a estos procedimientos han sufrido esterilización, asociación de género forzada y otras cirugías extremadamente invasivas. Un Peticionario, que se identificó como Alejandro, describió las cirugías invasivas que sufrió como una persona intersexual en Chile. Afirmó que, cuando él era un niño, los médicos presionaron a su madre para permitirles llevar a cabo una operación en sus genitales y quitar su pene. Un par de años después de la cirugía inicial, se vio obligado a tener otra cirugía en su tracto urinario que le permitiría orinar de manera sentada. Los médicos habían decidido que se convertiría en una mujer sin su consentimiento. Alejandro también mencionó que aunque se vio obligado a convertirse en una mujer, reconoció que se identificaba como un hombre cuando cumplió 35 años. El testimonio de Alejandro de su cirugía forzada para “ser más como una dama” muestra la falta de autonomía en la comunidad intersexual.

Otro tema importante de esta audiencia fue la “invisibilidad intersexual.” Como dijo uno de los Peticionarios, “la ‘I’ en el acrónimo LGBTI debería corresponder a ser invisible.” Muchas personas en la comunidad intersexual son expuestos a cirugías dañinas y a veces la violencia. También son presionados o forzados a identidades de género específicas independientemente de sus necesidades. Estas presiones sociales y las políticas de género impiden que muchas personas intersexuales hablen como personas intersexuales.

Los Comisionados no tuvieron preguntas, pero reconocieron la falta de información sobre las personas intersexuales. Los Comisionados manifestaron su agradecimiento por la oportunidad de discutir los derechos de las personas intersexuales y esperaban continuar desarrollando protecciones más fuertes para esta comunidad tan ignorada.

Análisis Legal del autor

Es obvio cómo se ve a la comunidad intersex. Las personas intersexuales se ven obligadas a asociarse con un género, ya sea al nacer o a través de cirugías que ocurren posteriormente. Esta obligación de elegir un género obliga a las personas intersexuales a ser agrupadas como transgénero en lugar de ser agrupadas como un grupo separado de personas con necesidades diferentes. Esta identificación equivocada funciona para limitar las voces de la comunidad intersexual bajo el disfraz de otros grupos.

El artículo 8, sección 1 de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño dice: “Los Estados se comprometen a respetar el derecho del niño a preservar su identidad, incluida la nacionalidad, el nombre y las relaciones familiares reconocidas por la ley sin interferencia ilícita.” Cuando los médicos realizan cirugías de asignación de género en niños están violando la convención de la ONU. A estos niños no sólo se les debe el derecho a elegir la identidad que consideren adecuada, sino que también tienen derecho a exigir su consentimiento a cirugías que alteren sus vidas.